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CRATER DE GAS DE DARVAZA

  • Coordenadas geográficas: 40°15′08″ N, 58°26′23″ E
  • Diámetro: 60 metros
  • Profundidad máxima: 20 metros
  • Año de ocurrencia: 1971
  • Temperatura en el fondo: +800°C
  • Zona horaria: UTC+5
El cráter de gas de Darvaza (en turcomano: Garagum ýalkymy), también conocido como la Puerta del Infierno o las Puertas del Infierno, es un campo de gas natural en combustión constante que colapsó formando una caverna cerca de Darvaza, en Turkmenistán. Oficialmente llamado El Brillo del Karakum, el cráter presenta cientos de llamas que iluminan su suelo y borde. La llama ha estado activa desde la década de 1980. Aunque la causa exacta de la formación del cráter no se conoce con certeza, se cree que los ingenieros encendieron deliberadamente el gas para evitar la propagación de gases tóxicos. Ubicación y características Situado en el corazón del desierto de Karakum, el cráter se encuentra cerca del pueblo de Darvaza, aproximadamente a 260 kilómetros (160 millas) al norte de Ashgabat, la capital de Turkmenistán. Tiene un diámetro de 60–70 metros (200–230 pies) y una profundidad de aproximadamente 30 metros (98 pies). Otro cráter de gas cercano, más pequeño y cercado, emite un olor distintivo, lo que destaca aún más las abundantes reservas de gas natural de la zona. Historia En 1971, cerca del asentamiento de Darvaza en la RSS de Turkmenistán, geólogos soviéticos descubrieron una gran reserva subterránea de gas. Durante la perforación exploratoria, encontraron una caverna subterránea, lo que provocó el colapso del terreno sobre ella. La torre de perforación, junto con su equipo y vehículos, cayó en el cráter lleno de gas. Afortunadamente, nadie resultó herido en el incidente. Para evitar que los gases dañinos se dispersaran al entorno, los geólogos decidieron encender el gas, suponiendo que el fuego se apagaría en pocos días. Sin embargo, esta suposición resultó incorrecta: desde 1971, el gas natural que emerge del cráter ha estado ardiendo de manera continua, día y noche. Nada que caiga en el cráter puede escapar. Todo ser vivo que ingrese a estas "puertas" del inframundo está condenado. El cráter, con un diámetro de 60 metros y una profundidad de 20 metros, emite aire caliente y un zumbido constante. El gas se filtra del suelo, alimentando cientos de llamas de diversos tamaños, algunas de 10 a 15 metros de altura. En 2004, el asentamiento de Darvaza fue abolido por orden del presidente turcomano Saparmurat Niyazov. En 2010, el presidente Gurbanguly Berdimuhamedov visitó el cráter e instruyó a las autoridades locales a explorar formas de eliminarlo o asegurar que no obstaculizara el desarrollo de los campos de gas cercanos. Para 2013, mediante un decreto presidencial, se estableció una reserva natural estatal en el desierto de Karakum, incorporando el cráter de Darvaza. En noviembre de 2013, el explorador canadiense George Kourounis descendió hasta el fondo del cráter para realizar investigaciones científicas y recolectar muestras. Descubrió bacterias únicas que prosperan en el calor extremo del fondo del cráter. Estas bacterias no se encuentran en ningún otro lugar de la Tierra y se han adaptado a vivir dentro de un pequeño ecosistema aislado en las profundidades ardientes del cráter. En 2014, el Comité Estatal de Turismo de Turkmenistán consideró el cráter como una atracción clave para atraer turistas internacionales. En 2019, durante un extenso recorrido por el desierto de Karakum, el presidente Berdimuhamedov se refirió al sitio, oficialmente llamado El Brillo del Karakum, como un fenómeno que merece estudio científico, enfatizando que podría revelar muchos secretos ocultos sobre la tierra y los recursos naturales de Turkmenistán. El 7 de enero de 2022, el presidente Berdimuhamedov instruyó al viceprimer ministro Shahym Abdrakhmanov, responsable del sector de petróleo y gas, a colaborar con científicos para encontrar una solución que apague el cráter, posiblemente con la participación de expertos internacionales. El presidente destacó que la combustión continua del gas afecta negativamente al medio ambiente y a la salud de los residentes cercanos, además de desperdiciar gas natural valioso que podría generar ingresos significativos. Intentos de controlar el fuego En abril de 2010, el presidente Gurbanguly Berdimuhamedow sugirió medidas para minimizar el impacto del cráter en el desarrollo de otros campos de gas de la región. En enero de 2022, anunció planes para extinguir el fuego, citando sus efectos negativos sobre el medio ambiente, la salud pública y la industria del gas natural. Se creó una comisión especial para explorar posibles soluciones. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el cráter de gas continúa ardiendo sin control. Turismo y significado cultural Desde la disolución de la Unión Soviética, el cráter de gas de Darvaza se ha convertido en una atracción turística destacada. Su popularidad aumentó aún más después de que la zona fuera designada como reserva natural en 2013. Aunque el acceso al sitio se realiza mediante un camino básico y sin señalización, los visitantes pueden alojarse en yurtas cercanas para una experiencia inmersiva en el desierto. En 2018, el cráter sirvió como parada nocturna durante el rally automovilístico Amul-Hazar. Un año después, el presidente Berdimuhamedov apareció en televisión estatal realizando acrobacias en automóvil alrededor del cráter para refutar rumores sobre su muerte, consolidando aún más el papel del sitio en la cultura y los medios turcomanos. Exploración científica En 2013, el explorador canadiense George Kourounis se convirtió en la primera persona en descender hasta el fondo del cráter de Darvaza. Su misión, parte del Extreme Microbiome Project, consistió en recolectar muestras de suelo para estudiar microorganismos que prosperan en entornos extremos. Este histórico descenso fue patrocinado por National Geographic y documentado en la serie Die Trying.